En casa hay detalles que no pueden faltar, como por ejemplo las alfombras, de las cuales existen diversos estilos y diseños que proporcionan a la decoración un estilo único. Pero elegir una alfombra para cada lugar del hogar no es cosa simple, y ni qué decir del mantenimiento que necesita.
Lo que más asusta a la gente al momento de pensar en adquirir una alfombra, son los mitos sobre la limpieza y mantenimiento, esto hace que opten por los pisos convencionales o de madera. Pero la limpieza de las alfombras no es tan complicado como parece y puede realizarse sin invertir mucho tiempo ni dinero.

Realmente hay muchos tipos y es importante saber qué ventajas y desventajas nos ofrece cada una. Aprende a elegir la que mejor encaje con la decoración.

Es necesario elegir la alfombra adecuada para cada lugar de la casa teniendo en cuenta las dimensiones de la habitación y su iluminación. Por ejemplo, la sala y los pasillos son zonas por donde más pasa la gente, reciben poca luz y sus dimensiones son especiales. Para estos espacios es bueno elegir alfombras con tonos claros para que no reduzcan el espacio.

En la entrada de la casa hay que colocar la alfombra al menos a 90 centímetros de la puerta para que no se atasque con la puerta. En el pasillo en cambio tiene que haber una distancia entre la alfombra y la pared de entre 5 y 15 centímetros. El pasillo, dada su anchura, no es un lugar donde se puedan lucir muebles pero sí una alfombra que será la que se lleve el protagonismo.

Tipos de alfombras

Existe una gran variedad de tipos de alfombra. En función del número de nudos que tengan, el método utilizado en su confección ( a mano o a máquina), su procedencia, el material utilizado ( sedas, lanas de diferentes animales) y el tinte que empleen para obtener los colores de los distintos dibujos variará su precio.

Alfombras chinas: Con motivos florales y confeccionadas con hilo de seda resultan vistosas pero su precio es muy elevado.

Alfombras españolas: Estas alfombras están confeccionadas con métodos artesanales, bucólicos dibujos y estilos modernos.

Alfombras de fibras vegetales: Las más utilizadas son el coco, el sisal, las algas y el yute, gracias a su buena relación entre textura, resistencia y precio. Las encontrarás en su tono natural -fácil de integrar en cualquier ambiente- o teñidas en llamativas tonalidades. Si es oscura o de color debe protegerse del sol directo. Son porosas y hay que aspirarlas a menudo para que no acumulen polvo.

Alfombras de lana de pelo largo: Se trata de un material aislante que soporta el desgaste y no produce electricidad estática, proporciona calidez en climas fríos y tiene un tacto suave. Son modelos mullidos, de plena actualidad. Su gran inconveniente es que limpiarlas a fondo resulta una tarea pesada y complicada, ya que hay que pasar bien la aspiradora entre el pelo.

Alfombras de lana de pelo corto: Además de las ventajas de este material -repele las manchas, es resistente y aislante-, los modelos de pelo corto son fáciles de mantener: basta con pasar la aspiradora periódicamente. Las alfombras de lana siguen siendo una de las opciones más caras. Pueden incluir en su composición un porcentaje de nylon que las hace más duraderas, pero más sucias.

Alfombras con diseños de autor: Con una alfombra de diseño pondrás una nota de estilo en tu decoración. Ten en cuenta que, por su dibujos y colores, marcará notablemente el estilo de cualquier ambiente. Es importante colocarla bajo muebles ligeros, para apreciar bien su diseño. Cuidado con los grandes estampados, pueden recargar el ambiente.

Alfombras persas: Son uno de los elementos decorativos más delicados que hay. La calidad de sus tejidos es extraordinaria y exhibirlas en casa es un placer por el que vale la pena el esfuerzo de adquirirlas. Pero tenerlas en nuestro hogar significa también la responsabilidad de asumir su mantenimiento y limpieza con el cuidado que una joya de este tipo merece, pues la naturaleza de sus materiales exigen una atención muy especial. Sólo así esta milenaria maravilla de la cultura persa brillará orgullosa y por mucho tiempo en casa.

Kilims: Son tapetes turcos principalmente y muy accesibles. Suelen tener colores llamativos. Sin embargo, estos tapices tienden a resbalar y a arrugarse por lo que muchas veces no conviene colocarlos en lugares de mucho tránsito para que nadie se haga daño. Se recomienda colocarlos debajo de un mueble.

Una alfombra para la cocina

Y a propósito de alfombras, ¿qué te parece comprar una para la cocina? Es una buena idea, sin embargo, deberás escoger bien antes de comprar.

Tu cocina puede tener distintos estilos: desde un aspecto moderno hasta un estilo clásico. Independientemente de esto, nunca debe dejar de ser un lugar confortable. Una alfombra puede ser un complemento perfecto para este espacio.

Una alfombra para la cocina no debe ser un tapete poco atractivo que sirva sólo para evitar resbalones. Las alfombras que hay en el mercado son cada vez mejores: son más durables y sencillas de limpiar. No creas que tener una alfombra en la cocina significa que esté sucia y pisoteada.

A la hora de comprar una alfombra debes tener en cuenta el estilo de la cocina. Así tu elección será coherente con el resto del ambiente. De todas formas, si crees que lo mejor sería alejarse de la temática actual… ¡hazlo! Nadie conoce tu cocina mejor que tú y lo importante es que a ti te resulte un producto conveniente y sobre todo, atractivo.

La gran mayoría de las alfombras para la cocina son relativamente económicas. Por lo tanto, no hay razones para que no inviertas en una. Le brindará diseño a este lugar del hogar al mismo tiempo que dará un toque de calidez y confort.

La limpieza de las alfombras

La rapidez es clave para borrar todo rastro de manchas en las alfombras. Este tipo de revestimiento es uno de los más utilizados en el hogar por su comodidad, pero por las dificultades que plantean a la hora de la limpieza debemos realizar cuidados básicos.

Una buena limpieza con la aspiradora es la forma más usual para limpiar la alfombra, pero a veces las manchas provocadas por líquidos, alimentos u otras sustancias hace que el aspirado sea insuficiente.

La inmediatez es importante a la hora que quitar los restos, así que nada más producirse el accidente tenemos que poner manos a la obra, porque si dejas secar la sustancia será mucho más complicado eliminarla.

Líquidos

Si lo que se ha caído en la alfombra es té o café puedes aplicar una mezcla compuesta con mitad de alcohol de 90 grados y vinagre.

Si la mancha es de chocolate debes lavar con un detergente neutro y aclararlo con alcohol.

Otra de las huellas más habituales son manchas de huevo o leche. Para eliminarlas realiza una mezcla con mitad de alcohol y de agua y después frota en sentido circular. Este líquido también sirve para el azúcar o caramelo.

Manchas de tinta

Las manchas de tinta las puedes limpiar con zumo de limón y las de pintura primero la raspas con la punta de un cuchillo y los restos con disolvente, según del tipo de pintura que se trate.

Las manualidades también dejan huella y si lo que se derrama son pegamentos, primero lee las instrucciones por si los fabricantes dan alguna recomendación en este sentido.

En caso de no haya mensajes en los productos, puedes  intentar eliminarlos con agua caliente u acetona, presionando con un trapo a modo de tampón.

Manchas que debes dejar secar

Contrario a lo que hemos explicado, hay cierto tipo de manchas que debes dejar secar. Por ejemplo el barro que entra en la casa por la suela de los zapatos, que para quitarlo debes frotarlo cuando se seque con una mezcla compuesta por un litro de agua y una cucharada de amoniaco.

Luego enjuagas con agua para eliminar el olor de este producto, que también lo puedes encontrar en el mercado con aroma a limón, mucho más llevadero. Cuidado al usar el amoniaco, debes utilizarlo con una buena ventilación.

El resultado depende del tipo de mancha La combinación del amoniaco y agua es el remedio más eficaz para limpiar la alfombra.

Si tienes al momento una cuchara, la usaras para levantar el líquido de la alfombra sin presionar hacia abajo; el uso de navajas o cuchillos está terminantemente prohibido cuando se necesita remover cualquier cosa de la alfombra.

En la limpieza de alfombras no se debe tallar o cepillar cualquier mancha para sacarla, este es también una de las acciones más comunes que arruina las alfombras o su estructura.

El uso de jabón natural para la limpieza de alfombras es muy recomendado, si no puedes encontrar uno emplea shampoo vegetal muy suave o de bebé, bajo ninguna circunstancia uses químicos fuertes o removedores de manchas.

Finalmente es bueno saber que la limpieza de las alfombras podemos realizarla nosotros mismos, siempre y cuando tengamos todo lo necesario para evitar dañarla. De no ser así lo mejor es consultar con gente especializada en el tema.

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